Cuando se habla de agentes limpios, no se está haciendo referencia a un “producto” aislado, sino a un tipo de agente de supresión que forma parte de sistemas fijos contra incendios.
El término “limpio” de acuerdo con lo establecido en la NFPA 2001, es un agente de extinción utilizado en sistemas de supresión por inundación total, cuya descarga no genera residuos y cuya acción se produce mediante mecanismos físicos o químicos definidos por la norma.
¿Para qué sirven los agentes limpios en la supresión de incendios?
Los agentes limpios sirven para suprimir incendios en espacios cerrados donde se requiere una intervención rápida y controlada, sin generar residuos. Su uso está orientado a proteger áreas técnicas y recintos con infraestructura sensible, permitiendo que el sistema actúe sin alterar físicamente el entorno ni introducir agentes que puedan provocar daños adicionales al propio incendio.
Por esta razón, los agentes limpios se integran en esquemas de protección donde el control del fuego debe realizarse sin comprometer los elementos presentes en el recinto.
¿Cómo funcionan los agentes limpios en la supresión de incendios?
Los agentes limpios actúan sobre el incendio al alterar las condiciones que permiten que la combustión continúe. Según el tipo de agente, la descarga puede absorber calor, interrumpir la reacción química del fuego o reducir de forma controlada la concentración de oxígeno dentro del espacio protegido, todo ello dentro de los rangos definidos por el diseño del sistema.
Tipos de agentes limpios reconocidos por la NFPA
Dentro de la clasificación de los agentes limpios, la NFPA 2001 establece dos grandes grupos, definidos por su composición y por la forma en que actúan durante la descarga.
Esta diferenciación permite identificar las características generales de cada tipo de agente y entender por qué su aplicación y comportamiento varían dentro de los sistemas de supresión por inundación total.
1. Agentes limpios halocarbonados
Los agentes limpios halocarbonados son compuestos químicos almacenados en estado líquido que, al descargarse, se transforman en gas dentro del recinto protegido. Su acción se basa principalmente en la absorción de calor y, en ciertos casos, en la interrupción de la reacción de combustión.
Características generales:
- Actúan con concentraciones relativamente bajas.
- Se descargan rápidamente dentro del volumen protegido.
- No dejan residuos después de la descarga.
- Su uso está regulado por límites de concentración y exposición definidos por la normativa.
Ejemplos de agentes limpios halocarbonados:
- HFC-227ea, comúnmente identificado en sistemas de supresión FM-200.
- FK-5-1-12, utilizado en sistemas de supresión Novec 1230.
- HFC-236fa, empleado en aplicaciones específicas conforme al diseño del sistema.
2. Agentes limpios de gas inerte
Los agentes limpios de gas inerte están formados por gases presentes en la atmósfera, almacenados a alta presión y liberados directamente en estado gaseoso. Su mecanismo de supresión consiste en reducir la concentración de oxígeno del recinto hasta un nivel donde el fuego no puede mantenerse.
Características generales:
- No reaccionan químicamente con los materiales del entorno.
- Requieren un control preciso del volumen del recinto.
- Se distribuyen de forma uniforme durante la descarga.
- No generan subproductos ni residuos tras su liberación.
Ejemplos de agentes limpios de gas inerte:
- IG-541 (Inergen).
- IG-55 (Argonite).
- IG-100 (Nitrógeno).
- IG-01 (Argón).
Diferencias entre agentes limpios y otros agentes de extinción
Los agentes limpios no sustituyen a todos los agentes de extinción existentes ni están pensados para los mismos escenarios que el agua, la espuma contra incendios o los agentes químicos secos.
Cada tipo de agente actúa bajo un principio de supresión distinto y su selección depende del tipo de incendio, del riesgo a proteger y de las condiciones del espacio donde se aplica, lo que explica por qué no todos los agentes son intercambiables entre sí.
La siguiente tabla resume las diferencias clave entre los agentes limpios y otros agentes de extinción, de acuerdo con su principio de acción y su aplicación general.
| Criterio | Agentes limpios | Agua | Espuma | Agentes químicos secos |
|---|---|---|---|---|
| Forma de extinción | Interrupción de la combustión / absorción de calor / reducción de oxígeno | Enfriamiento | Sofocación y enfriamiento | Interrupción química |
| Tipo de sistema | Inundación total | Rociadores o descarga directa | Sistemas fijos o móviles | Descarga directa |
| Generación de residuos | No | Sí | Sí | Sí |
| Impacto en equipos | Sin daño por contacto | Puede dañar equipos | Residuos difíciles de limpiar | Contaminación de equipos |
| Uso en espacios ocupados | Permitido con diseño específico | Permitido | Uso limitado | Permitido con restricciones |
| Aplicación típica | Recintos técnicos cerrados | Áreas generales | Líquidos inflamables | Incendios localizados |
La diferencia principal no está en cuál es mejor, sino en para qué tipo de riesgo fue diseñado cada agente. Utilizar un agente fuera de su aplicación prevista puede generar daños adicionales o reducir la efectividad del sistema, por lo que la selección del método de extinción debe basarse en criterios técnicos y normativos, no únicamente en disponibilidad o costo.
¿En qué tipo de instalaciones se utilizan los agentes limpios?
Los agentes limpios se emplean en recintos cerrados donde el sistema de supresión debe actuar sin dejar residuos y sin introducir agentes que puedan afectar directamente a los equipos o a la infraestructura del lugar. De forma habitual, estos sistemas se utilizan en:
- Centros de datos y cuartos de servidores.
- Instalaciones hospitalarias con salas técnicas y equipos electromédicos.
- Cuartos eléctricos de media y baja tensión.
- Salas de Control Industrial
- Cuartos de telecomunicaciones y salas de equipos de red.
- Archivos físicos y áreas de resguardo documental.
Consideraciones de diseño y seguridad en sistemas de agentes limpios
Los sistemas de supresión por agente limpio deben diseñarse específicamente para el espacio donde se van a instalar, ya que su funcionamiento depende de varios factores del recinto, entre ellos:
- El tamaño del área a proteger, que define la cantidad de agente necesaria.
- La forma y configuración del espacio, que influye en la distribución del agente durante la descarga.
- Las aperturas presentes en el recinto, como puertas, rejillas o falsos plafones, que pueden afectar la concentración alcanzada.
- La correcta dispersión del agente, indispensable para lograr el control del incendio durante la descarga.
En cuanto a la seguridad, es importante considerar si el recinto cuenta con personal, cómo se ventila el espacio y qué sucede antes y después de la activación del sistema. Estos factores permiten que la descarga del agente se realice de forma controlada, sin generar riesgos adicionales, y siempre dentro de los límites establecidos por la normativa aplicable.
Aspectos clave antes de considerar un agente limpio
Los agentes limpios no son una solución universal para todos los escenarios de incendio. Su aplicación debe evaluarse en función del tipo de riesgo, las características del recinto y las condiciones bajo las cuales el sistema deberá operar, evitando su uso en espacios donde no resulte adecuado.
Para que un sistema de agente limpio funcione correctamente, es indispensable que exista un diseño adecuado, el cumplimiento de los criterios normativos como la NFPA y una integración correcta con otros sistemas de protección contra incendios.
Si estás evaluando la implementación de un sistema de agente limpio, en nuestra sección de sistemas de supresión contra incendios puedes consultar las soluciones disponibles y revisar las opciones que se utilizan en este tipo de aplicaciones.
